3º. liceo 62 nocturno

 
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3º. liceo 62 nocturno
 
 
Liceo N° 62 (Nocturno).
3° año. Historia.
Curso 2010.
Prof. Fernando A. Estavillo.

Programa.

Unidad I. La industrialización decimonónica.

1. La revolución industrial. El proceso inglés:
a) Factores determinantes de Inglaterra desde el siglo XVII.
b) El proceso y sus etapas: la revolución agrícola, el sistema fabril.
2. Consecuencias de la revolución industrial:
a) Las consecuencias sociales: Sociedad Industrial, crecimiento demográfico y transformaciones urbanísticas, la cuestión obrera.
b) Consecuencias económicas: cambios en el capitalismo financiero, las nuevas formas de organización del trabajo.
c) Consecuencias ideológicas: las respuestas al problema obrero y la aparición de las corrientes socialistas.
3. La expansión del proceso industrial.
La industrialización en Europa, Estados Unidos y Japón:
a) Los procesos y las posibilidades de la inserción en la industrialización.
b) Las nuevas materias primas, las nuevas fuentes de energías y las innovaciones tecnológicas.
4. Los procesos políticos incluyentes de la industrialización.
b) Estados Unidos: expansión territorial, consolidación política y Guerra de Secesión.
c) Japón: La era Meiji.
5. La inserción de América Latina y Uruguay en el circuito mundial.
a) América Latina: la herencia colonial de las estructuras sociales – económicas y políticas. La economía monoproductora y la aparición de las “repúblicas bananeras”.
b) Uruguay: de la herencia colonial a la modernización del siglo XIX:
- Surgimiento del Uruguay en 1830 y características de la naciente República.
- La Guerra Grande y su impacto económico y político –partidario.
- La revolución del lanar, el surgimiento del sistema bancario y financiero.
- La formación de los partidos políticos, la persistencia de los conflictos civiles y el ascenso militarista.
- La modernización durante el militarismo.


Unidad II. “La era de los Imperios”(1870 – 1914).

1. El expansionismo europeo: las nuevas formas de dominio colonial, la división internacional del trabajo, el reparto colonial de Africa.
2. El imperialismo norteamericano: el aislacionismo y “el patio trasero” (“América para los americanos”). De la Doctrina Monroe al Corolario Roosevelt.
3. Del intervensionismo norteamericano en la Gran Colombia: La creación de Panamá
4. La inserción de Uruguay en el mundo capitalista:
a) La influencia del liberalismo europeo en el país.
b) Transformaciones de la sociedad uruguaya 1880 – 1910.
c) Proceso de democratización política del país: civilismo, revolución saravista y sus resultados en 1904.

Unidad III. Desequilibrio y crisis (1914 – 1945).

1. La Primera Guerra Mundial. Los antecedentes del imperialismo del siglo XIX, los sistemas de alianza y el “equilibrio europeo”. Características del conflicto. Condiciones a su término.
2. La revolución rusa. Antecedentes ideológicos y políticos. El establecimiento del gobierno soviético y sus dificultades.
3. El período de entreguerras: la crisis europea de los años 20, la crisis económica de 1929, el surgimiento del nazismo y fascismo.
4. La Segunda Guerra Mundial: La crisis de la Sociedad de Naciones, proceso del conflicto, desenlace y resultados políticos, económicos e ideológicos.
5. Militarismo y democratización de América Latina: la persistencia de los gobiernos militares del continente latinoamericano y el civilismo democratizador. Las reformas agrarias de Cárdenas y Arbenz. Impacto de la crisis de 1929 en América Latina.
6. La evolución económica, social y política de Uruguay (1903 – 1947):
a) Evolución económica – social 1900 – 1915. Crecimiento económico y movimiento obrero.
b) El primer Batllismo: Gobiernos de Batlle y Ordóñez y su impulso reformista.
c) Impacto del crack de Nueva York y la crisis batllista en el Uruguay: La dictadura de Terra.
d) El proceso democratizador hacia el neobatllismo.

Unidad IV. El mundo bipolar.

1. Consecuencias políticas de la Segunda Guerra Mundial: La ONU, su estructuración, objetivo y organismos resultantes de sus fines en el equilibrio mundial. La Guerra Fría.
2. Consecuencias económicas: la divergencia económica en el mercado mundial.
3. Transformaciones políticas, económicas y sociales de Estados Unidos: del aislacionismo al intervensionismo, el bipartidismo político, despegue económico y movimientos sociales de postguerra.
4. La URSS del stalinismo a su derrumbe: el stalinismo político, económico e ideológico. La desestalinización.
5. La descolonización: La conferencia de Bandung y los planes independentistas.
6. La bipolarización de Latinoamérica: La Revolución Cubana, el populismo latinoamericano y Golpes Militares en el continente.
7. Democracia, liberalismo y crisis del Uruguay (1947 – 1985).
a) El Neobatllismo y sus repercusiones políticas, económicas y sociales.
b) Los Gobiernos Blancos y el creciente autoritarismo de Estado. La Formación del neoliberalismo y la crisis económica y social.
c) La Dictadura Militar. Antecedentes, causas y su proceso. Desenlace y restauración democrática.
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Curso de Historia de 3º.
Prof. Fernando Estavillo.
Repartido de estudio.
La Revolución Industrial.
El proceso británico.

La revolución industrial, es un proceso económico que implica la introducción de tecnología en la producción de bienes mercantiles. Este proceso que se inicia en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII, generará múltiples cambios en todos los aspectos (sociales, ideológicos, económicos y político). Es un proceso que viene vinculado a la expansión del capitalismo, a partir del desarrollo comercial de los siglos precedentes, con el objetivo de generar una acumulación ilimitada del capital productivo.

El proceso de la revolución industrial se inicia en el territorio británico, por varios factores determinantes:

1. Estabilidad política. La inversión de capital en tecnología productiva requiere de un sistema político que garantice la propiedad privada y el capital. En términos generales, el desarrollo económico expuesto en expresiones como el progreso, exige un Estado de orden. Inglaterra fue la primera nación en cumplir estos requisitos, ya que hacia fines del siglo XVII, estableció un gobierno parlamentario dirigido por la burguesía que le dio prioridad a la garantía de la propiedad y el capital.
2. Disponibilidad de capitales. Obviamente para producir cambios tecnológicos en el sistema productivo, se requieren de abundantes capitales de inversión. Desde el siglo XVII y en la medida de que Inglaterra va consolidando su poderío marítimo, irá desarrollando su comercio ultramarino que le aportara cuantiosos capitales que luego invertirá en las invenciones tecnológicas, a través de su sistema bancario y financiero.
3. Disponibilidad de recursos primarios. Si concebimos que los cambios tecnológicos se producen, por un interés de acumular riquezas y la rentabilidad de la producción, entonces es necesario abaratar costos, obteniendo materias primas baratas. Este abaratamiento de la obtención de la materia prima se logra si la misma es hallable en el mismo territorio nacional, evitando el agravamiento de los costos por importación de la materia prima, lo que en definitiva, genera una limitación de la producción industrial. La industrialización de los primeros tiempos requería de dos materias primas esenciales: hierro y carbón. De ambas, Inglaterra disponía en su propio territorio y a pocos kilómetros de sus centros industriales.
4. Disponibilidad de mano de obra barata. En el mismo sentido que el punto anterior, los costos de mano de obra, es un insumo fijo a tener en cuenta entre los costos productivos. Así si la mano de obra es escasa o especializada, los costos salariales serán altos, generando limitación a la rentabilidad de la producción. Pero en Inglaterra, en la medida que va avanzando la introducción de tecnología en la producción de materias primas, genera al mismo tiempo desempleo rural, provocando una emigración de mano de obra del campo a la ciudad, en donde satisfacerá la demanda de mano de obra barata.


Características del proceso.

Entre las distintas formas de determinar las características del proceso de la industrialización, está la de la caracterización según el medio en el cual se desarrollan los cambios tecnológicos. La trascendencia de esta determinación del proceso, radica en que, si la industrialización es el proceso en el cual se introducen cambios tecnológicos a los efectos de producir mayor cantidad de bienes industriales en el menor tiempo posible, entonces es necesario introducir cambios tecnológicos en la producción de materias primas (y en el medio en el cual se producen, es decir en el medio rural), y cambios tecnológicos en el proceso de transformación de esas materias primas (y en el medio en el cual se instalan las industrias, es decir en el medio urbano).

Cambios tecnológicos del medio rural.
Ante el incremento de la demanda industrial de materias primas, se introdujeron en el medio rural esencialmente tres innovaciones tecnológicas. El proceso de los cambios tecnológicos en el medio rural, ya sea por la intensidad de los cambios como por sus efectos, se denomina revolución agrícola:

- Nuevas herramientas: La tecnología de la producción agrícola no tuvo grandes variaciones en cuanto a las herramientas empleadas, pero sí en cuanto al material en las que éstas estaban realizadas. En ese sentido, se sustituye la madera por el hierro. Este cambio tecnológico, incrementó la perdurabilidad de las herramientas, las hizo más eficaces, y permitió optimizar los recursos empleados.
- Cercamiento de los campos. Una de las grandes innovaciones en la producción de materias primas, fue el cercamiento de los campos. Esta medida, implicó que se fortaleciera la definición de la propiedad privada individual, por un lado, y por otro aspecto, que se intensificara la producción agropecuaria.
- Aparición de los cultivos trienales. La agricultura tradicional y previa a la revolución tecnológica estaba asociada al monocultivo, es decir a la producción de una sola especie de cultivos. Lo negativo de esta forma de producción agrícola, está entre que provoca un desgaste de la mineralización de la tierra, y que no genera una diversificación de la producción agrícola. La innovación de los cultivos trienales significa, que los cultivos se van rotando en períodos de un año y dejando un año de descanso del campo cultivado (campo de barbecho). De esa manera, el sistema de rotación y de barbecho permite la renovación de los minerales de la tierra y la trienalización de los períodos de cultivo permite además la diversificación de la producción agrícola.

Consecuencias de la Revolución Agrícola
La introducción de tecnología en la producción de materias primas, generó en un tiempo más o menos breves, algunos efectos socio – económicos:
- Incremento productivo: el empleo de nuevas herramientas, permitió producir mayor cantidad de materias primas en el menor tiempo.
- Diversificación de los cultivos. Esto generó no sólo la aparición de cultivos nuevos, sino además el cambio en la dieta alimenticia, generando cambios en la sanidad de la población.
- Desempleo rural. El cercamiento de los campos, provocó – en la medida de que se optimizaron los recursos productivos- una reducción del personal necesario en las estancias británicas, incrementando el desempleo rural. Esta consecuencia, permitió vincular a la revolución agrícola al proceso de la industrialización, ya que la mano de obra rural desempleada, emigró hacia las ciudades, satisfaciendo de esa manera la creciente demanda de mano de obra del sistema fabril.

Cambios tecnológicos en el medio urbano.
Sistema fabril.

En el medio urbano, la creciente demanda del mercado exterior, de los productos textiles británicos fue el motor que impulso la oleada de cambios tecnológicos que se aplicaron en la producción de esos bienes mercantiles. Esa sucesión de cambios tecnológicos, llevó a transformar el taller doméstico de producción artesanal de telas, hasta convertirlos en establecimientos gigantescos de producción industrial. Esas moles, humeantes que afectarían a la fisonomía de las ciudades europeas, se convertirían en un complejo organizado que se denominaría sistema fabril y que incluiría la conjugación de tres elementos en el proceso productivo: edificio o establecimiento (la fábrica propiamente dicha), la maquinaria o tecnología y la mano de obra o trabajadores. Para que el proceso productivo se lleve a cabo, esos tres elementos se deben conjugar en forma racionalmente organizada. En la historia de la industrialización se conocieron tres formas de organización racional de la producción, los cuales se hacen presentes aún en la actualidad: el sistema tylorista, el sistema fordista y el sistema toyotista. Por una razón de competencia del estudio de nuestro curso, abordaremos un análisis comparativo de los dos primeros mencionados.

El sistema tylorista (por Tylor su precursor), es el primer sistema organizado racionalmente de la producción industrial. Al igual que los sistemas que le sucedieron, este sistema responde a los intereses capitalistas que impulsaron la industrialización, de producir la mayor cantidad de bienes en el menor tiempo posible. De esa manera, el sistema tylorista, plantea la organización de la producción en secciones especializadas, a través de las cuales se cumpliría el proceso productivo.

El sistema fordista o también conocido de producción lineal o en serie. Este sistema de organización de la producción fabril, se aplicaría cuando el proceso industrial se expandió a Estados Unidos, por el empresario de la fabricación de automóviles Henry Ford. Partiendo de la base del sistema tylorista, el sistema fordista consiste en alinear las secciones especializadas a través de una línea ferroviaria, en la cual se llevaría a cabo el proceso productivo.


Consecuencias sociales de la revolución industrial.

Inevitablemente, tantos y trascendentales cambios en el sistema productivo, tuvo múltiples efectos o repercusiones o consecuencias no solamente en la sociedad, sino también en los aspectos ideológico, económico y político.

En lo que refiere a los aspectos sociales, la revolución industrial, tuvo tres consecuencias destacables: crecimiento demográfico, la aparición de la “cuestión obrera” y la definición de una sociedad industrial.

- crecimiento demográfico. Se define como demográfico, el estudio de las variaciones cuantitativas y cualitativas de la población. En el caso de Inglaterra, los cambios tecnológicos que definen a la revolución industrial, provocaron un gran cambio cuantitativo de la población: los índices de mortalidad decrecieron, al mismo tiempo que los índices de natalidad se incrementaron. En el conjunto, esa variación de los índices, llevó a un notable crecimiento de la población. La razón por la cual variaron los índices de natalidad y mortalidad, se debieron a varias razones: los cambios tecnológicos y científicos aportaron nuevos hábitos de higiene y salubridad y cambios en la dieta alimenticia del ciudadano británico, que en resumen redujeron la propensión a las enfermedades, a la vez que generaron condiciones favorables al incremento de la natalidad. Lo cierto es, que algunos aspectos negativos de la industrialización y de las condiciones de los trabajadores, también contribuyeron al incremento de la natalidad, las mismas que en definitiva harán pocos deseables para la vida del trabajador y que expondrán que la sociedad industrial a pesar de estos cambios, no tiene las características de una sociedad y una época ideal de vivir. Esas condiciones de existencia del trabajador, se denominarán como la cuestión obrera.
- “cuestión obrera”. Se define la cuestión obrera, como la situación problemática, que generó las condiciones de explotación a la que se vio sometida la clase trabajadora, por los intereses capitalistas de la burguesía. Esas condiciones problemáticas que definen la cuestión obrera son: extensas jornadas de trabajo (de 12 a 16 horas diarias), bajos salarios, condiciones insalubres y riesgosas de trabajo (por escasa ventilación e iluminación e inseguridad de las instalaciones), trabajo mal remunerado de las mujeres (por consideración sexista de que las condiciones físicas de las mujeres tienen menor valor que las del género masculino), trabajo infantil (por que dada su complexión física, eran los más aptos para introducirse en la precarias y reducidas minas de extracción del carbón industrial). Para entender porque se dieron estas condiciones infrahumanas de explotación obrera, debemos recordar que todo el proceso de la industrialización y los cambios tecnológicos que la constituye, se corresponde con los intereses capitalistas de aumentar sus ganancias con el proceso productivo. De esa manera, todo mejoramiento de las condiciones de trabajo, desde el punto de vista del capitalista es un gasto que agrava los costos productivos y por lo tanto reduce el margen de ganancia a obtener en la mercantilización del producto.
- La sociedad industrial. En la sociedad contemporánea a la revolución industrial, habría permanencias y cambios que la identificarán. Entre las permanencias, esta la conservación de una sociedad del tipo piramidal y estructuralmente jerarquizada, donde una minoría concentra el poder (económico, social y político) a costa de una mayoría de la población. Entre los cambios, la definición de nuevas clases sociales: la burguesía y el proletariado .
La burguesía. Este sector social que se origina en la edad media y se desarrolla económicamente a través del expansionismo comercial desde el siglo XVI, consolidará su poder político con el triunfo de las revoluciones burguesas que se sucederán desde el siglo XVII y desde entonces se ubicaron en la cúspide de la pirámide social, sustituyendo a la nobleza en esa posición privilegiada. La burguesía concentrará todo el poder de la sociedad: tiene el poder político, ya que integra las instituciones de gobierno y los cargos del Estado. Tiene el poder económico al concentrar todas las riquezas del país y ser los únicos dueños de los medios de producción . Viven en condiciones favorables, en el centro de la ciudad donde se ubican las principales oficinas del Estado, con espacios luminosos, saneamiento, higiene, calles amplias, avenidas y bulevares. Tienen una actividad ociosa, con paseos por los parques y plazas, actividades sociales en los clubes de género.
El proletariado. Este sector social , se origina con la industrialización que comienza en Inglaterra en el siglo XVIII. La constituyen la mayoría de la población, ubicable en la base de la pirámide social, por no tener un status social favorable. Carecen de poder económico, al estar sometidos a los bajos salarios sin posibilidades de acumulación de capital, al no ser dueños de los medios de producción. La retribución salarial que percibirá es por la explotación realizada por parte del empresario de su fuerza de trabajo . Viven en la zona de la periferia de la ciudad, en la proximidad de las instalaciones fabriles, en los denominados barrios obreros. Dada la ausencia de inversión capitalista en las condiciones obreras, vivir en estos barrios obreros, distaba mucho de ser decorosas o adecuadas: calles estrechas y polvorientas, sin saneamiento, ni higiene, escasa iluminación vial e inseguridad. Las viviendas obreras eran precarias, reducidas y mono ambientales sentenciando al obrero a vivir en condiciones de hacinamiento y promiscuidad. Las condiciones materiales de las viviendas obreras repetían el entorno en el cual estaban situadas: carecían de higiene, luminosidad, ventilación y seguridad. En esas condiciones de vida, las familias obreras, como se mencionó anteriormente, eran muy numerosas y tenían muy pocas posibilidades ociosas, salvo la de reunirse en las cantinas embriagarse y prostituirse.